OSVALDO REYES T.

Bienvenidos...

A los oscuros corredores de la mente del escritor panameño Osvaldo Reyes.

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El canto de las gaviotas
Andrea Sposito vivió una pesadilla.
Un paseo bajo la luz de la luna terminó con violencia cuando las manos de un extraño salieron de la oscuridad. Su siguiente recuerdo fue despertar atada a una mesa, bajo el completo control de un desconocido. Una máscara con el rostro de la alegría ocultando sus facciones. Esa imagen fue el principio de su calvario.
Siete días después es llevada a la playa, enterrada viva en la arena y abandonada para que el mar se encargara de ella. Sin embargo, el asesino cometió un error esa soleada mañana.
Dejó a Andrea con vida.
Secretos hasta ese momento desconocidos empezarán a surgir. Cada nueva pista les revelará a los encargados del caso senderos cuyos destinos solo pueden imaginar. Sus decisiones empujaran una macabra balanza donde penden la vida de una joven que trata de ayudar a la policía mientras lidia con los fantasmas de esa semana y las acciones de un sádico asesino con un solo propósito en su mente: Silenciar a la única testigo capaz de llevarlo a la justicia.
Cuando toda tu vida depende del siguiente paso, ¿qué no estarías dispuesto a hacer para conseguir lo que necesitas?

“El hombre no respondió. Su única reacción fue empujarla con el cañón de una escopeta.”
David Landers
 
Curiosidades:
1. El origen de la idea:
Este libro fue fruto de la fortuna. Había terminado Sacrificio y estaba pensando cuál de mis ideas retomar. En eso, entró a facebook y me encuentro una foto. Era una joven enterrada en la arena. Una foto de alguien jugando en una playa. Al ver la imagen, se me ocurrió una idea.
Vi a la joven caminando por la playa. Las olas de mar de fondo. Un amanecer. Gaviotas graznando a lo lejos. Todo muy idilico, hasta que mi lado oscuro se mete y me sugiere un cambio. Después de eso, un hombre con una máscara y una escopeta empuja a la joven por la playa a un destino final desconocido.
La escena fue tan poderosa que me puse a escribirla en el acto. Al terminar, se la enseñé a mi esposa y me dijo "¿Dónde está el resto? Quiero leerlo".
Lo malo era que solo tenía eso. Un buen inicio.

2. Desarrollo de la historia:
Una costumbre que tengo desde hace muchos años es grabar o apuntar todas las ideas que me llegan de repente. Puede ser un detalle de alguna historia que tengo en mente o de las que tengo archivadas para otro momento. Puede ser una escena, una trama, una línea o un final.
Todo lo guardo. Nunca se sabe cuándo algo puede ser útil.
En este caso, tenía un final pensado para un libro (tal y como pueden leer en El canto de las gaviotas), pero no le tenía trama. Me pareció que era el momento perfecto y fui dejando que los personajes me llevaran del punto A (inicio en la playa) al punto B (final planeado). Lo demás fue apareciendo sobre la marcha. Fue un libro por completo liberal en su desarrollo.
Lo disfrute enormemente.

3. El final:
Si buscan en internet por normas o reglas para escribir novela negra, van a encontrar a muchos escritores o expertos que le darán sus consejos. Lo que no deben olvidar es que no hay nada escrito en piedra. No hay reglas establecidas, quitando los requeridos para considerar un libro como literatura negra (un crimen y una investigación).
Este libro rompe una de esas reglas y lo pensé al llegar a los capítulos finales. Después de publicado, algunos lectores se me acercaron para decirme que hubieran preferido otro tipo de final. Cada uno, por sus propias razones, querían algo dentro de las reglas.
Creo que varios se sintieron defraudados de ser engañados, pero no podía evitarlo. Las reglas están escritas para ser rotas. Un género sin modificaciones, sin mutaciones, no se desarrolla y muere.
Eso es algo que jamás permitiré.