OSVALDO REYES T.

Bienvenidos...

A los oscuros corredores de la mente del escritor panameño Osvaldo Reyes.

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EL EFECTO MAQUIAVELO

El doctor Carlo Mantovani trabaja en la maternidad del hospital San Marcos. Es un reconocido obstetra, respetado por colegas y pacientes. Desconocido para todos es que es un asesino de embarazadas. Disfraza sus crímenes como muertes naturales, lo que le ha permitido permanecer en el anonimato por años.
Cuando uno de sus compañeros, el doctor Diego Hatcher, investigando la misteriosa muerte de una de sus pacientes, descubre su existencia, toma la decisión de contarle sus sospechas a los directores del hospital. Para su sorpresa, le ordenan guardar silencio y optan por ignorar la verdad, protegiendo al asesino.
Así empieza un juego mortal donde la vida de las madres es el premio a cobrar, los secretos están a la orden del día y las agendas ocultas determinarán el destino de muchas personas.
Curiosidades:
1. Origen de la trama:
La idea empezó como una historia de fantasmas. Soy médico y en un turno, a las dos de la mañana, llegó a ver como sigue una paciente y descubro que alguien me subió el goteo del medicamento. Le pregunto a la paciente y a mis compañeros. Nadie sabía darme respuesta de por qué el medicamento estaba pasando más rápido. Ni siquiera la enfermera me pudo ayudar. Al final, quedó como un misterio sin respuesta, pero la enfermera me dijo "De repente fue la enfermera fantasma".
Aclaremos. En el Hospital Santo Tomás existe la leyenda de la Enfermera Fantasma. La historia sugiere que en los pasillos del hospital habita el espíritu de una vieja enfermera. Algunos aseguran haberla visto aplicando medicamentos o cumpliendo órdenes, como cuando estaba viva. Yo nunca la vi ni sentí su presencia. Es más, mi mente criminal me obligó a responder "Mientras no sea alguien que disfrazado de médico se metió en el hospital para matar a mi paciente, no tengo problemas".  En ese punto, una luz se encendió en el fondo de mi mente y me escuché diciéndome "Esta idea es potable. Suena interesante."
La voz en mi cabeza terminó convirtiéndose en un personaje del libro también. Si lo leyeron, saben a qué me refiero.

2. Proceso creativo:
La historia la escribí a lo largo del año de 1999, durante mi segundo año de internado. Para recibir el título de médico idóneo en Panamá hay que trabajar dos años para el Estado. El segundo año se debe realizar en un hospital en el interior del país. Me fui a vivir a una casa en la playa, cerca del puerto de Guararé. El internet apenas estaba llegando, así que pude beneficiarme de esta nueva tecnología para investigar "Cómo escribir un libro". Siendo médico, decidí escribir sobre lo que conocía y toda la temática gira alrededor de ambientes hospitalarios.
Una vez terminado, demoré 12 años en verlo publicado. Fue un proceso largo y tedioso. Muchos rechazos para siquiera leerlo. Los que aceptaron (agentes literarios) le daban una buena  valoración, pero no lo suficiente como para arriesgarse. Al final, las cosas ocurrieron como debían darse. Una editorial en Panamá que no conocía, un editor que vio el potencial de la historia y la cercanía de una Feria del Libro amarraron todo el asunto.

3. Efectos del remodelamiento urbano:
Cuando escribí el primer manuscrito, usé de ambientación al Hospital Santo Tomás. Al terminarlo, me di cuenta que no era una buena idea, así que inventé mi propio hospital (San Marcos), diseñé un plano del mismo y lo ubiqué cerca del Santo Tomás, para no tener que cambiar demasiado el manuscrito. Sin embargo, la avenida Balboa de 1998 no fue la misma que la existente en el 2011, cuando debía salir publicada. Eso me obligó a cambiar varias partes para de la historia, ya que uno de los personajes (el vendedor de agua de pipa) trabajaba en esa zona.
Encerrado en un espacio reducido, separado del exterior por láminas de metal incapaces de brindarle protección alguna, viajando a más de 140 kilómetros por hora y con una loca psicótica al volante, no calibró el peso de sus palabras hasta después de que salieron de su boca.
Osvaldo Reyes
El Efecto Maquiavelo
 

Las portadas y las ediciones:

La primera edición salió publicado bajo el sello de Editorial Exedra en el 2011. La portada fue idea del editor, quien fue a tomar la foto a mi hospital un día que estaba de turno. El personaje de la portada soy yo, con una máscara quirúrgica y un buen retoque digital en los ojos. Si se fijan bien, en el fondo se ve la silueta de una embarazada.
El profesor Ariel Barría (Premio Ricardo Miró) se encargó del trabajo de edición. Fue mi primer choque con la realidad y mi primera herida en el ego, ya que el profesor sacó su guadaña literaria y me cortó 100 páginas sin pestañear. Al final, tuvo toda la razón y las páginas estaban de más. El libro salió beneficiado y, espero, los lectores también.

La segunda edición fue adquirida por Ediciones PG (España), lo que me dio la oportunidad de darle un pulimiento adicional a la trama, de corregir algunos detalles que no me convencían y de bajarle el tono a lado médico, una de las quejas de los lectores en cuanfo a la primera edición. La portada quedó en las manos de la editorial y debo admitir que fui gratamente sorprendido. Con esta nueva editorial, el doctor Carlo Mantovani cruzó al Atlántico y está disponible en varias partes del mundo.
Dr. Carlo Mantovani
Médico ginecólogo-obstetra
Investigador
Asesino de embarazadas
Gustos musicales:
El doctor Mantovani es aficionado a la música clásica. No a cualquier tipo. Melodías muy específicas.

"Música de fuertes contrastes. Con altos y bajos. Que iniciaban con tenues melodías que inspiraban sensaciones de amor y compasión, para luego detonar en una explosión de sonidos que parecían guiar los pasos de una violenta avanzada de conquista o el renacimiento de un ser sobrenatural. Piezas musicales que nacían en los bucólicos bosques o las serenas olas para luego trasladarse a las ardientes fraguas del Dios Vulcano o los oscuros y tenebrosos umbrales de los pantanos y dunas".
El Efecto Maquiavelo.

A continuación, un listado de las favoritas del Doctor Carlo Mantovani con su correspondiente enlace. Si revisaran su celular, éstas de seguro estarían en su playslist de Spotify.
1. El Moldavia - Bedrich Smetana .
2. Capriccio Italien - Pyotr Ilyich Tchaikovsky.
3. Scheherazade - Rimsky Korsakov.
4. Der Fliegende Holländer (El holandés errante) - Richard
    Wagner.
5. El titán - Gustav Mahler.
6. Fantaisie Impromptu - Frédéric Chopin.
7. Danza Macabra - Camille Saint Säens.
8. Danza Húngara - Johannes Brahms.
9. Carmen - Georges Bizet.
10. Obertura William Tell - Gioachino Rossini.
11. El lago de los cisnes - Pyotr Ilyich Tchaikovsky.
12. Obertura 1812 - Pyotr Ilyich Tchaikovsky.
13. La quinta sinfonía - Ludwig van Beethoven.
14. Dies Irae (Requiem) - Wolfgang Amadeus Mozart.
15. La Tosca - Giacomo Puccini.
16. Marcha fúnebre por una marioneta - Charles Gounod.



Bioterio:
En su casa, en un cuarto especialmente preparado, el doctor Mantovani tiene un bioterio. Un pequeño zoologico con insectos, anfibios y reptiles venenosos.
No tiene favoritos. Todos son igual de mortales.
Phyllobates terribilis

Tityus pachyurus

Bothrops asper
Micrurus alleni vatesi
Elaphe obsoleta lindheimeri
Latrodectus mactans